miércoles, 11 de febrero de 2009

Cada dia más se pone dificil la situacion de los agentes libres de las Grandes Ligas.


Por: Ezequiel Sosa.


En un ambiente como el nuestro y en un momento como éste no utilizamos la palabra "confabulación" a la ligera.
De modo que en algún momento trataremos de buscar un sinónimo para cambiar de término, quizás una palabra más apropiada para describir lo que podría ser el acontecimiento más extraño en la historia contemporánea del béisbol.

Por momentos, no estamos seguros de cómo calificar esta situación. Sólo digamos que estamos convencidos de que hemos sido testigos de algo que no es muy usual en este deporte.
¿Cuán fuera de lo común? Bien, interrumpimos nuestra obsesión nacional sobre el desempleo de
Manny Ramírez con el fin de hacer este anuncio:

No se trata solamente de Manny.
Tiene mucha compañía en este momento. Demasiada. ¿Quieres saber cuántos? Te comentaré rumores basados en hechos concretos que nos demuestran cómo se ha extendido esta crisis entre los agentes libres:
Hubo cinco agentes libres este invierno que remolcaron al menos 100 carreras la temporada pasada. Dos de esos cinco siguen sin contrato (Manny y Adam Dunn ).
Hubo cuatro agentes libres que sumaron 90 carreras anotadas o más. Dos de esos cuatro siguen "libres" en el mercado (Manny y Orlando Cabrera).

Hubo diez agentes libres que consiguieron promedios de bateo por encima de los .295. Tres de esos diez aún no han conseguido trabajo (Manny, Orlando Hudson y Mark Grudzielanek ). Y uno de los que sí consiguió empleo (Sean Casey) será "comentarista" -- un campo en el que decidió incursionar ya que al parecer ningún equipo está interesado en un pelotero que bateó para .322.

También hubo diez agentes libres que consiguieron un porcentaje de embasadas de .374 o mejor. Cuatro de esos diez siguen buscando empleo (Manny, Dunn, Ray Durham y Doug Mientkiewicz). Y serían cinco si tuviésemos en cuenta a Casey.

Hubo 13 agentes libres que conectaron 20 jonrones o más. Cuatro de esos 13 siguen dando vueltas (Dunn, Manny, Abreu, Kevin Millar y Jim Edmonds).
¿En último lugar, quieres hablar de lanzadores? Cinco de los 12 pitchers titulares que son agentes libres y ganaron 11 juegos o más no están firmados (seis si cuentas a Mike Mussina). Tres de los ocho que salvaron 15 partidos o más aún están desempleados. Y tres de los ocho abridores que contaron con porcentajes de ponches de sobre siete por cada nueve entradas todavía no tienen equipo.

¿Necesitamos recordarte que estamos en febrero? ¿O que el campo de entrenamiento de primavera comienza en menos de una semana?
Aún así, son 72 los jugadores que tuvieron mucho tiempo de juego en las mayores en 2008 y todavía no firmaron contrato. Así es, 72.

El número anterior se acerca a 90 si cuentas a todos los agentes libres de las mayores. Y si tienes en cuenta a todos los agentes libres que aún no han encontrado equipo (incluyendo las menores, y los jugadores lesionados o los que vuelven de Japón, etc.), son más de 100 los que están sin trabajo. En la primera semana de febrero.

Sorprendentemente, ocho de esos jugadores la temporada pasada ganaron alrededor de $10 millones de dólares. Pero ahora, cuando falta una semana para comenzar el campo de entrenamiento, ninguno de ellos ha firmado con ninguna franquicia.
¿Cómo explicamos esto? Bueno, la respuesta depende de a quién le preguntes.
Obviamente.

Cuando mencionamos este tema con Bud Selig hace un par de semanas, estuvo media hora recordándonos que estábamos en medio de la peor crisis económica desde la Gran Depresión y terminó diciendo: "Me sorprende que alguien diga que ocurre algo más, como una confabulación o algo así. No entienden la situación económica actual".

Él no es el único que dice esto. Un funcionario de alto rango de una de las franquicias de la Liga Americana dijo: "De los 30 equipos de este deporte, 15 están petrificados ante la recesión. Tienen miedo por las entradas que se podrán vender, por los sponsors que se podrán conseguir y de los recortes que se verán obligados a hacer".

Mientras tanto, el único funcionario de un equipo de la Liga Nacional nos dio una explicación más básica: Fundamentalmente, es culpa de los agentes que representan a los jugadores.
"Todos predijeron que esto iba a ocurrir", comentó. "Todo indicaba que el mercado iba a estar complicado. No tomaron el trabajo cuando se lo ofrecieron".

Hay algo de cierto en cada uno de los argumentos anteriores. Nadie lo discute. La pregunta es si además de la recesión económica que nos afecta sucede algo más. Si das un paso atrás y miras el contexto, creo que te darás cuenta de que así es, hay algo más. Esto es lo que vemos:
El juego de la espera: Los equipos utilizaron la misma estrategia la temporada pasada, antes de que estallara la economía, con gran éxito. Resultó tan bien que la repitieron. Es lo que un hombre de mucha experiencia en este ambiente llamó la táctica de "Hacerlos sudar". Después de que CC Sabathia y Mark Teixeira consiguieron sus contratos mega millonarios, el mercado se detuvo. De modo que los demás agentes libres se quedaron esperando. "Es un clásico desequilibrio entre la oferta y la demanda", dijo la misma fuente, "y la demanda desapareció".
No más secretos: Lo que sucedió en el frente de Manny Ramírez esta semana es la mejor ilustración de cómo ha funcionado esta pequeña arruga durante todo el invierno. Los Dodgers hacen una nueva oferta. La noticia se filtra. Luego los gerentes generales de cinco equipos diferentes anuncian públicamente que no están interesados en Manny -- anuncio que le hace mucho más difícil a Scott Boras jugar a su juego del Equipo Misterioso.
Ahora, para los reporteros que estamos intentando cubrir el circuito, está todo bien. ¿Pero como estrategia comercial, es raro, verdad? Como dijo otro hombre de béisbol: "La mayoría de los empresarios no quieren que sus competidores sepan lo que están haciendo. En esta industria, los clubes hacen anuncios públicos todo el tiempo, para que todos sus competidores sepan exactamente qué es lo que están haciendo". Y recuerda, se supone que todos estos equipos están compitiendo entre sí.

No confíes en nadie mayor de 35 años: Durante dos negociaciones laborales diferentes en la década de 1990, los propietarios hicieron una propuesta interesante: No más contratos de años múltiples para jugadores mayores de 35 años.

Obviamente, hubo cero por ciento de probabilidad de que el sindicato aceptara la propuesta. Sin embargo, fue un debate fascinante. Y si has estado prestando atención durante estos últimos dos recesos de temporadas, tal vez hayas notado algo: Dicha mentalidad ha regresado. Podemos contar 34 agentes libres de 35 años o más que están desempleados. Y de los 13 contratos de tres años o más firmados por agentes libres este invierno, solamente tres fueron para jugadores de 35 años o más -- Raúl Ibáñez, Derek Lowe y Casey Blake.

¿De pronto, solamente los jugadores jóvenes son confiables? Como dijo un gerente general recientemente, "¿Por qué no probar con los chicos? ¿Cuál es la diferencia?". Bueno, ésta es la diferencia: "Los chicos" trabajan por algunas monedas. Los Junior Griffey y los Pedro Martínez del mundo quieren recibir más de $400.000 al año.

Le preguntamos a la gente de béisbol todo el tiempo: ¿Hay una explicación lógica para todo esto? Y en muchos niveles, sí la hay.
"Es la tormenta perfecta", dijo el directivo de un club. "Tienes muchos buenos jugadores en el mercado. Las reglas [en el ofrecimiento de arbitraje y el calendario] han cambiado, así que no hay presión para firmar acuerdos la primera semana de enero. Las selecciones del sorteo están en alta demanda en este momento. La economía es horrible. Y estos agentes la pronosticaron mal".




Nuevamente, todo es verdad -- hasta cierto punto. Pero también hemos escuchado a varios agentes asegurando que no leyeron mal el mercado. Sabían que sería difícil. Sabían que no obtendrían los mismos acuerdos que conseguían hace tres o cuatro años. Esperaban que las ofertas reflejaran la caída de las ventas. Pero ni siquiera están recibiendo ofertas -- ni para los buenos jugadores.



Y la mayoría de los agentes nunca, ni por un segundo, discuten que la economía es una pesadilla. Sería una falta de respeto que cualquiera de nosotros lo hiciera, en cualquier contexto. Pero eso no significa que no haya algo más, como una estrategia que se esconde debajo de lo que un agente ha llamado "el paraguas perfecto de la economía en crisis".


Debemos recordar que los buenos hombres de MLB han intentado manipular el mercado varias veces -- y han sido descubiertos haciéndolo ilícitamente más de una vez. Y no sólo a fines de la década de 1980. Tuvieron que pagar $9 millones por concepto de indemnización por daños y perjuicios a 59 jugadores hace apenas dos años, en base a sus acciones en el invierno del 2002-03.


Técnicamente, ese delito no fue confabulación. Suponemos que esto tampoco lo es. En medio de un cataclismo económico como éste, probablemente ni siquiera sea demostrable.
"En esta economía", dijo el reconocido hombre de béisbol que citamos al principio de esta columna, "es tan fácil demostrar que tantos equipos están en problemas, o bien que muchos de sus dueños están en problemas. Y muchas de sus vidas han sido impactadas terriblemente por lo que está sucediendo.



Así que esto sería muy difícil de probar, especialmente en este ambiente".
"Tendrías que demostrar", continuó, "que un [esfuerzo planeado y organizado] es la única causa de lo que está sucediendo. Suerte con eso. ¿En esta economía? Te deseo suerte".
En otras palabras, "confabulación" claramente no es el término indicado para describir lo que hemos visto en el mercado de la agencia libre este invierno. Pero eso no quiere decir que no haya sucedido nada fuera de lo normal.



Puedes llamarlo estrategia. Puedes llamarlo cooperación. Puedes llamarlo brillante. Puedes llamarlo siniestro.
Pero definitivamente hay una manera de la que no puedes llamarlo: Un accidente.

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